¿Leer o No Leer?. Ese es el dilema.
El problema, es que al menos en Chile (lamento no poder hablar en nombre de otros países), algo pasa en la cabeza de una importante mayoría, que no encuentra la respuesta con la misma facilidad que la encuentro yo.
Y es que la encuesta de Consumo Cultural y el Instituto Nacional de Estadísticas (de Chile… si estuvieran atentos no tendría que habérselos aclarado) muestra resultados que harían que cualquier amante de las letras se lanzara por un barranco (espero que si alguno está leyendo no me culpe de sus repentinos deseos suicidas). Entre otras cosas dice que de un total de más o menos 10 millones de personas, es decir un aproximado del total de personas sobre los 15 años en Chile, solo el 42% leyó un libro en el último año (sí, correcto, singular).
Obvio que habemos quienes leemos bastante más que eso (y no es patudez la que me hace agregarme al grupo). Más aún somos varios los que ansiamos leer, buscamos tiempo para hacerlo, comentamos, recomendamos, etc, etc.
¿Cuál es la diferencia entre las cabezas lectoras y las que no? ¿Qué hace que a algunos nos guste tanto, y a otros (demasiados para mi gusto) no les llame la atención en lo absoluto?
No tengo la menor idea. De verdad que no.
Vamos a dejar de lado a los que no tienen tiempo ni recursos. Para ser franca, el tema del “tiempo” para leer nunca me lo he tragado mucho, cuando uno de verdad quiere, se hace el tiempo. Vaya no para leerse un libro a la semana, pero al menos uno en dos meses. Aún así voy a dejarlo pasar. Y el tema de los recursos, al menos en Chile es grave ya que simplemente los libros son muy caros. Por lo tanto también es una excusa que estoy dispuesta a considerar.
Pero me niego a aceptar que ese 58% que no lee ni un solo librito en todas las 52 semanas del largo año, pueda arroparse bajo una de esas dos alternativas.
¿Qué ocurre entonces? Obvio que no todos los libros nos parecen igual de entretenidos a cada uno de nosotros, es más, he leído libros que por poco y me hacen llorar del aburrimiento (pero los terminé de leer igual por un asunto de dignidad y para después poder hablar mal de ellos con fundamento), pero por otra parte, también es cierto que existe un fabuloso proceso intelectual (y a veces medio animal) conocido vulgarmente como ELECCIÓN. En otras palabras, nadie te obliga a leer cosas que consideras una fomedad intragable (mi mayor comprensión a los estudiantes a los que SI se les obliga a leer leseras malas, no se preocupen el colegio pasa, y a veces las cosas a leer son considerablemente buenas)
Puedes mirar, elegir, leer lo que te gusta, desechar lo que no te gusta.
Otros dirán, que leer quita mucho tiempo que ellos podrían ocupar haciendo algo más provechoso. Pero nadie dice que haya que leer todo el día, con unos minutitos, a lo mejor una hora si están generosos, basta.
Imagino que algunos tuvimos la suerte de conectarnos de inmediato con la lectura. Habemos quienes tenemos libros clave, que nos hicieron comenzar a amar las letras y no necesitamos mucho más apoyo al respecto. Pero otros, creo yo, si necesitan de alguna guía o apoyo para ser perseverantes.
Y a los padres. No se confundan por favor. El hecho de que su hijo se haya devorado los libros de Harry Potter, o que se yo, la Brújula dorada, el Señor de los anillos, etc, no lo convierte inmediatamente en un buen lector. Creer que a alguien le gusta la lectura porque leyó UN libro, es decir una burrada tan grande como que alguien a quien le gusta una canción de los Rolling Stones, de pronto se convertirá en un fanático de Bach. La cosa no es así, se necesita perseverancia, probar distintos temas.
La cosa es que no es leer por leer. No es leer porque es un pasatiempo más. Es porque además de pasarlo bien, nos da otros beneficios. Nos ayuda a entender las cosas con más facilidad, a aprender, y porque no decirlo, a ejercitar el cerebro. Y por último y no menos importante a escribir decentemente. No es necesario ser un erudito de la lengua, ni ser perfecto pero francamente, hay gente (inclúyanse profesionales de alto rango) que escriben tan mal que estoy segura que están influyendo en el cambio climático de alguna manera u otra (por ejemplo haciendo que a varios nos de fiebre con solo mirar su ortografía, lo cual finalmente aumenta la temperatura de la tierra ja ja ja)
Listo desaparezco, a ver en cuantos meses más vuelvo a aparecer… trataré que no sea tanto… trataré… en serio.